jueves, 4 de agosto de 2011

En los Medios: Cronista.com


El Merval se desbarrancó más de 6%

04-08-11 17:15
Presionado por los malos resultados de Tenaris y el incremento de la incertidumbre global, la Bolsa porteña experimentó un fuerte retroceso, al igual que los bonos soberanos. El volumen operado pegó un salto considerable y superó los $ 106 millones.


CARLOS ALTEA Buenos Aires


En línea con el temor que experimentó el resto de los mercados del mundo, el Merval se derrumbó 6,01% en el cierre, hasta situarse en las 3.109,86 unidades, presionado también por los débiles resultados trimestrales divulgados por Tenaris.
Los papeles de la compañía contralada por el grupo argentino Techint se desbarrancaron 9,93% y sufrieron la caída más fuerte del día.
Tenaris reportó ganancias del segundo trimestre de u$s 304,7 millones, que se comparan con un pronóstico promedio de u$s 377 millones, según un sondeo de Thomson Reuters.

El total negociado en acciones ascendió a $ 106.931.231, con un balance de 88 papeles en baja, 7 en alza y 4 sin registrar cambios en su cotización.
Entre los bonos, el retroceso más importante lo experimentó el Par nominado en pesos, al caer 4,79%.

“Fue una rueda muy complicada. Volvió el miedo a nivel internacional a que se produzca una nueva recesión. No sólo por la crisis de Europa, donde hoy se dispararon los rendimientos de los bonos de España e Italia, sino por la situación delicada de los Estados Unidos”, explicó Diego Martínez Burzaco, economista Jefe de Inversor Global, en diálogo con Cronista.com.
“En EE.UU., los datos económicos volvieron a ser negativos, similares a los que se difundían hace unos dos años, cuando promediaba la crisis subprime. Estos informes hicieron elevar los temores sobre la salud de la economía”, añadió.

Según el economista, podría ser “’inminente que la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos brinde señales sobre nuevos estímulos con el objetivo de suavizar esta tendencia negativa”.

“En el ámbito local, sacando un poco de lado el informe de Tenaris, también presionó la caída que sufrieron los commodities. Hoy el crudo cerró cotizado en u$s 86 el barril. Pero los ADR’s de Tenaris ya habían presagiado una mala rueda. En la bolsa de Milan se derrumbaron bien temprano hasta 11%, preanunciando una caída importante”, precisó.
También terminaron con signo negativo los papeles de: Comercial del Plata (7,88%), Edenor (7,41%), Petrobras Brasil (7,28%), Hipotecario (6,78%), Pampa Energía (6,30%), Galicia (6,15%), Transener (6,16%), Francés (5,88%), Aluar (5,32%), Mirgor (5,21%), YPF (4,73%), Telecom Argentina (4,63%), Siderar  (4,56%), Molinos (3,80%), Ledesma (3,45%), Petrobras Argentina (2,57%) y Patagonia (1,04%).

¿Qué pasó con los bonos?
“Todos los títulos públicos finalizaron en terreno negativo. La baja más fuerte la experimentaron los nominados en pesos que, en algunos casos perdieron hasta más de 4,50%. Los bonos nominados en dólares, por su parte, retrocedieron 1% y 2%”, detalló Burzaco.
El Descuento en pesos bajó 2,01%, el NF18 cayó 1,83%, el PR13 retrocedió 2,44%, el Boden 2012 ganó 0,05%, el Boden 2015 cedió 0,35% y el Boden 2014 descendió 0,17%.
Entre los cupones atados al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), el TVPA (en dólares) perdió 2,21%, el TVPP (en pesos) se depreció 2,17% y el TVPY (regido por la ley extranjera) se contrajo 1,77%.

¿Qué pasará mañana?
“Los inversores, analistas y economistas podríamos esperar algún anuncio por parte de los funcionarios de EE.UU., sobre todo del titular de la FED (Ben Bernanke) respecto a posibles nuevas medidas o estímulos para paliar esta crisis. Por otro lado, mañana también se conocerá el informe oficial de empleo en ese país. Un mal dato podría exacerbar aún más los temores de los inversores y algunos augurios negativos de los especialistas”, completó. 

domingo, 10 de julio de 2011

A prepararse para el "Earnings Kick-off" del 2T11

Mañana oficialmente se dará por comenzada la temporada de balances corporativos correspondientes al segundo trimestre en los Estados Unidos. Si bien las cifras concretas importan, más relevante aún serán los pronósticos que las compañías hagan respecto la evolución de sus utilidades en los próximos trimestres, considerando que la economía global ha presentado una desaceleración marcada y también está afectando a la economía estadounidense.

Los analistas privados esperan un aumento, en promedio, de 12,7% en las ganancias del segundo trimestre respecto igual período del año anterior, según un estudio de FactSet Research. El ritmo de ganancias es sensiblemente inferior al que se verificó en el trimestre anterior (+19%), influido negativamente por el terremoto en Japón, el incremento de costos internos y la desaceleración económica.



A nivel sectorial, todos los sectores mostrarán un decrecimiento en la tasa de ganancia respecto el primer trimestre del año, siendo el sector tecnológico y el sector industrial los más afectados. Los sectores que menos han retrocedido se espera que sean el de materiales y el de energía.

Uno de los sectores más golpeados será el financiero por dos motivos: en primer lugar, continúan los coletazos de la crisis financiera y las hipotecas; mientras que en segundo lugar, el resultados por actividades de trading será sensiblemente inferior.

Las compañías que han adelantado una reducción de sus utilidades alcanzan las 66, igual número que en el el 1T11, mientras que las compañías que han mejorado sus pronósticos son 34 vs 41 del primer trimestre.

La principal compañía de aluminio de los Estados Unidos, Alcoa, presentará resultados el lunes 11 de julio, al cierre del mercado. El jueves 14 será el turno del banco comercial más importante, como JPMorgan mientras que Citigroup hará lo propio el día viernes 15 de julio.

Los mercados financieros estarán muy atentos al desarrollo de la presentación de las ganancias corporativas y serán el driver que los movilicen en el corto plazo. 

miércoles, 8 de junio de 2011

El mercado de capitales argentino en perspectiva

Incertidumbre política, crisis financiera mundial, aversión al riesgo por los mercados emergentes, y otros tantos elementos adicionales pueden ser los factores que explican el deterioro en los volúmenes comercializados en las acciones de las empresas cotizantes en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Si bien estos argumentos son válidos, lo cierto es que el mercado de capitales local no despierta, hasta el momento en 2011, el interés de los inversores locales e internacionales, situación que si se verificaba hacia fines de 2010.

La falta de definición en el panorama político de cara a las elecciones presidenciales de octubre próximo podría manifestarse como la principal causante del desinterés sobre el mercado de capitales anteriormente mencionado. En el período de elecciones presidenciales anterior, que tuvo lugar el 28 de octubre de 2007, la mayor certidumbre en el escenario político permitió que el mercado no se sienta afectado en lo que a los volúmenes negociados se refiere (ver gráfico adjunto).


Si bien las características y participantes del mercado local han cambiado sustancialmente desde ese momento, la disminución en la cantidad de negocios es elocuente en lo que a las acciones locales se refiere.
En cifras, el mercado argentino pasó de negociar un promedio diario de $ 80 millones de pesos argentinos en el último trimestre de 2010 a tan sólo $ 40 millones de pesos diarios en el bimestre abril-mayo de 2011. Esto muestra una marcada diferencia entre lo operado hoy y lo operado a fines del año 2007 donde el volumen oscilaba un promedio de $ 120 millones. Si el cálculo se hace en dólares, la caída es aún más drástica porque entre ambos períodos la moneda local se depreció un 35% en términos nominales. 


A mi entender hay dos grandes factores que explican este sustancial retroceso en el mercado de capitales local: por un lado, la clasificación de "mercado de frontera" otorgada a nuestro mercado a partir de mayo de 2008 generó una reversión de inversiones por parte de los principales fondos extranjeros que tienen impedido invertir en estos mercados según muestra sus políticas de inversiones; por el otro, la nacionalización de los fondos de jubilaciones y pensiones (AFJPs) fue un golpe que el mercado aún intenta asimilar ya que se trataba del inversor institucional más importante del sistema financiero local.

De cara hacia el futuro, es importante identificar cuáles pueden ser los drivers que impulsen nuevamente el interés sobre el mercado de capitales argentino. En este sentido, identifico cuatro elementos internos a considerar:

  • Una menor incertidumbre política, variable que depende del paso del tiempo cuando nos acerquemos hacia la fecha límite para definir las candidaturas presidenciales.
  • La implementación de políticas más amigables con el mercado por parte del nuevo Gobierno que asuma a partir del 10 de diciembre de 2011.
  • Un posible acuerdo con el Club de París en torno a la deuda que la Argentina mantiene en cesación de pagos, cuyo monto alcanza unos u$s 7.000 millones. Este acuerdo abriría nuevas líneas de crédito para las empresas del sector privado y despejaría el escenario para que la Argentina retorne a los mercados voluntarios de deuda.
  • El levantamiento de la clasificación de mercado de frontera para el mercado local, aunque deban tomarse algunas políticas que el actual Gobierno no está considerando como la eliminación del encaje del 30% a los capitales provenientes del exterior. 
En este sentido, el mercado de capitales local enfrenta desafíos importantes y las condiciones mundiales son óptimas para que algunas de las reformas se lleven a cabo y permitan recuperar el dinamismo que el mercado local debe tener en función del crecimiento económico que la Argentina ha evidenciado en los últimos años.

domingo, 24 de abril de 2011

Estados Unidos y el manejo de su deuda

El lunes pasado, 18 de abril, una de las principales calificadoras de riesgo, Standard & Poor's, puso en riesgo la reputación AAA que ostenta la deuda soberana estadounidense al rebajar el outlook de la misma de estable a negativa, lo que podría ser el primer paso para una futura rebaja de la calificación de la deuda por primera vez en la historia.

Rápidamente dicha situación tuvo una basta repercusión mundial, generándose un debate en torno a la sustentabilidad de la deuda estadounidense en el mediano plazo. Por un lado, los economistas más críticos, señalan como alarmante la actual situación fiscal de los Estados Unidos, donde el déficit alcanza a más de 10% del PBI, lo cual podría llevar a una pérdida de credibilidad por parte de los inversores si dicha situación no recibe señales de reversión y /ó encarrilamiento. Por el otro lado están los que ponderan ó estimulan los altos niveles de gasto público actuales como vehículo esencial para poder reactivar la economía más importante del mundo luego de la crisis fiscal de 2008.
Un poco inquieto por lo sucedido, y por la gran tenencia de títulos de deuda estadounidense, China envió algunas señales a la Casa Blanca al señalar que debe priorizarse el cuidado de los acreedores ante las inminentes amenazas de las calificadoras de riesgo. La realidad indica hoy que los países emergentes, con cuentas externas superávitarias, son los que están financiando los desequilibrios fiscales de las economías desarrolladas que más han sufrido los coletazos de la crisis financiera.

La rebaja del panorama de la deuda estadounidense es una primer señal amarilla que obliga a tomarse con cierta consideración. Sin embargo, es necesario aclarar que la deuda de los Estados Unidos no presenta riesgo de incumplimiento, ya que la FED es la única entidad que tiene la capacidad de emitir y/ó imprimir dólares estadounidenses.

El trasfondo del accionar de Standard & Poor's deja abiertos varios aspectos a examinar: en primer lugar, los países desarrollados comienzan a mostrarse vulnerables tras la crisis de 2008 ya que, en general, fueron los que más sufrieron sus efectos; en segundo lugar, las políticas fiscales expansivas fueron el instrumento más utilizado por esta clase de países para poder reactivar sus economías, conllevando a los actuales problemas de deuda que se vislumbran, como es el caso de Grecia, Irlanda, Portugal, Japón, el Reino Unido y, ahora, los Estados Unidos; finalmente la idea de que ningún país está exento a sufrir rebajas en su calificación soberana es un hecho, sin distinguir a qué categoría económica dicho país pertenece.
Pese a lo descripto anteriormente, la realidad muestra que, a pesar de que las economías emergentes muestran una mayor participación en el PBI mundial, la interrelación y dependencia que todavía tienen con las economías del "centro" es una situación que parece estar lejana de finalizar. Si bien hoy los fundamentos de las economías emergentes han evolucionado favorablemente, la sustentabilidad de los mismos en el largo plazo depende, en cierta medida, del éxito que tenga la economía mundial, incluyendo las principales potencias económicas, de recuperarse de los niveles de estancamiento generados luego del colapso financiero sufrido en 2008.
 

martes, 12 de abril de 2011

Aspectos a tener en cuenta a la hora de invertir en bonos

Por Gustavo Neffa, para Sala de Inversión

En esta nota haré hincapié en algunos aspectos a tener en cuenta por parte de los inversores a la hora de invertir en bonos, o activos de renta fija en general.

El principal problema que suele existir entre los inversores de renta fija es que piensan que existen mayores garantías a la hora de invertir en bonos en lugar de acciones, que es su valor nominal. Es decir que, al ser renta fija, el emisor tendrá que devolverle su capital (o antes si amortiza anticipadamente).

El razonamiento es el correcto, de hecho el riesgo está limitado al período de vigencia de ese contrato y cuando compramos acciones nos convertimos en dueños de parte del capital al infinito. Pero se olvidan de lo principal, que es evaluar antes el riesgo de crédito, dado que tendríamos que asumir que lo anterior es un hecho para todos los bonos y se encuentra descontado en su precio. Las empresas pueden quebrar. Ha quedado demostrado que los gobierno no quiebran, pero que pueden hacer default y es básicamente el mismo riesgo el que hay que evaluar, el de la capacidad de repago del flujo de fondos comprometido, aunque las variables que la originan son distintas (Ganancias vs. Impuestos).

En la lista con los errores más comunes y frecuentes que cometen los inversores  de bonos también incluiría la mala evaluación del riesgo del inversor. Cuando todo sube nadie se queja, pero cuando los precios bajan, es ahí cuando los inversores se dan cuenta que no son instrumentos apropiados para ellos. Un asesor personalizado es indispensable a la hora de armar, monitorear y rotar una cartera de bonos.

Por otro lado, todos sabemos que el secreto para invertir en forma exitosa en comprar bajo y vender alto. El problema es que no somos clarividentes, y no todo lo que bajó es barato, sino que puede seguir bajando, más aún si se trata son bonos con una larga duration (o riesgo). La respuesta que me suelen dar inversores que quieren convencerse a sí mismo de sus errores es que no se preocupan porque igual no los pensaban vender ahora: lo que hacen es extender su horizonte de inversión, lo que equivale a reducir su ganancia esperada dado que más tiempo será necesario para recuperar la inversión, pero es lo mismo decir que se reduce la tasas interna de retorno (TIR) esperada.

Otro error muy común es invertir en bonos porque son menos volátiles que las acciones. Pero puede ser mucho más volátil un bono largo que una acción conservadora, y eso muchos inversores no lo saben. Un bono discount ley Nueva York (DICY),con mayor seguridad y menos volatilidad que un bono legislación local experimentó una volatilidad del 33% anual en los últimos 6 meses, contra 27% de Petrobrás Argentina o Siderar, por mencionar a dos empresas del Merval.

Otro error muy común es creer que se va a lograr la TIR que figura en las planillas que nos envían los asesores financieros o bien que figuran en los diarios. Pero es solo un supuesto, dado que ese cálculo de rentabilidad requiero el supuesto de que se invierten todos los cupones y amortizaciones, y a la misma tasa, algo muy improbable dada la incertidumbre respecto a los precios que tendrá el bono en el momento de hacerlo. Pero es lo que hay, es un second-best.

Asociado a lo anterior, muchas veces se pasa de alto el hecho de que un bono pueda tener una opción de compra por parte de su emisor a determinada fecha a determinado precio, por lo que la TIR no sirve sino que hay que calcular la yield-to-call.

Para inversores más sofisticados, es decir que invierten en bonos en moneda extranjera, si bien es muy recomendable diversificar los riesgos, no siempre se evalúan correctamente el impacto de la depreciación de la moneda de denominación del bono, que puede más que compensar muchas veces la renta o el cobro de intereses.

Finalmente, pondría el foco en los riesgos que implica querer obtener retornos absolutos independientemente del contexto. Cuando las tasas de interés de referencia eran 5.25%, era muy fácil obtener el 10% en dólares en un bono corporativos sin arriesgarse mucho. Hoy en día, en un entorno de tasas cero, para obtener ese retorno es necesario arriesgarse mucho, o bien extendiendo los plazos y/o yendo a emisiones mucho más especulativas, con riesgos de crédito mucho más bajas. En síntesis, es necesario mirar las tasas de referencias y adaptarse a ellas, o elegir otra clase de activos.