sábado, 2 de marzo de 2013

¿Comprar oro, vender S&P500?

El 9 de octubre de 2007 es una fecha memorable para los amantes de las estadísticas bursátiles. Ese día, el índice de acciones S&P 500, el más importante del mundo, alcanzó su nivel de cierre más elevado de su historia: 1.565,15 puntos.

Mientras que por esos tiempos todo era alegría entre operadores, analistas e inversores, por detrás se estaba gestando lo que fue una de las peores crisis económicas que sufrió Estados Unidos, solamente comparable con la Gran Depresión del '30.

Rápidamente comenzaron a verificarse escandalosos problemas con el mercado hipotecario de ese país y la palabra "subprime" fue la más utilizada en el ámbito bursátil por los siguientes años.

Apenas 15 meses después de esa gran algarabía verificada, el mismo índice de acciones se encontraba en 735 puntos, mostrando un retroceso de más del 50%:

Fuente: Yahoo! Finanzas

Por estos días, se habla de que pronto el S&P 500 estará sobrepasando los 1.565,15 puntos del récord alcanzado para otorgar nuevas satisfacciones a los inversores.

Lo extraño es, quizás, que la situación económica de la principal potencia global dista de ser la mejor. Y no solo eso. El mundo tampoco parece estar en las puertas de un excelente e inolvidable año de crecimiento económico, por lo que las grandes empresas multinacionales que integran el S&P 500 también tendrán desafíos para incrementar sus ventas.

Sin embargo, nos encaminamos a quebrar nuevos récords...

El principal fundamento que encontramos para justificar el rally alcista de las acciones es la abundante liquidez mundial, básicamente propiciada por todos los bancos centrales del mundo, con la FED a la cabeza.

El dato no es menor. La Reserva Federal destina mensualmente 85 mil millones de dólares a comprar bonos hipotecarios en los mercados, acción que se complementa con una política de tasas de interés "cero" desde hace más de tres años.

Sin embargo, toda gran bonanza llega a su fin. Y en estas últimas semanas hubo algún indicio de esto en las "minutas" de las FED, con algunos integrantes del Comité poniendo reparos sobre los costos que puede provocar la actual política de estímulo.

No me refiero que el final de la inyección de dólares irrestricta sea inmediata, pero quizás los inversores deban empezar a cambiar su manera de proyectar el futuro.

¿Qué ocurre con el oro?

El metal precioso atraviesa una gran corrección bajista fundamentada en la reducción de las tenencias de los principales hedge funds del mundo,los cuales buscan mayores rendimientos en activos más riesgosos.

Sin embargo, los fundamentos de largo plazo que sustenta la demanda de oro siguen intactos: los bancos centrales han comprado más oro en 2012 que en los últimos 48 años, la demanda de inversores minoristas en China crece exponencialmente y los niveles de dólares, euros, yenes y libras en el sistema financiero global están en sus máximos.

Sin embargo, el oro sigue estando bajo presión...

¿Será el momento de una reversión de esta última tendencia?

El siguiente gráfico puede ayudarnos a revelar lo anterior:

Fuente: Yahoo! Finanzas

Mientras el S&P 500 perdió más del 50% en los 15 meses posteriores de su récord histórico, el ETF de oro (GLD) ganó un 30% en ese período.

¿Tendremos un nuevo comportamiento semejante? ¿O simplemente el metal amarillo ha perdido su brillo por siempre?



martes, 5 de febrero de 2013

¿Se terminó el alza de las acciones de construcción en EEUU?

Por Sala de Inversión

Las acciones de empresas vinculadas al sector de la construcción en los Estados Unidos se encuentran en la mira de los inversores tras haber sido una de las vedettes del año pasado con alzas que superaron el 78%.

Si bien, las subidas podrían continuar en 2013 los analistas estiman que se producirán en niveles muy inferiores y se moverán de la mano de los resultados que muestren los diferentes indicadores macroeconómicos vinculados a esta industria en el país, aunque con rangos mucho más bajos.

En 2012, las constructoras como Dr. Horton (DHI), Lennar (LEN) y Toll Brothers (TOL), entre otras, vieron subir sus acciones un 88%, 110%, y 78%, respectivamente, algo poco común en este rubro.

Esto se debió, principalmente, a las tasas de interés en los Estados Unidos, que se ubicaron en mínimos históricos y al menor nivel de inventarios que propulsó la demanda de viviendas tras haber registrado su mayor desplome desde 1930.

Con la confianza de los constructores en su nivel más alto en más de seis años y las ventas de nuevas viviendas creciendo a una tasa anualizada del 15,30% y los precios subiendo un 5,50% anual, parece que el mercado inmobiliario lleva camino de superar el desempeño de la economía en general durante los próximos años.

“El sector encontró un punto de inflexión en 2012, lo que es un síntoma positivo. No sólo se ha estabilizado, sino que ha vuelto a mostrar cifras de crecimiento, algo que no se vislumbraba desde antes de la crisis subprime en 2007”, sostiene el economista jefe de Inversor Global, Diego Martínez Burzaco.

Aunque algunos inversores creen haber perdido el tren de las oportunidades después de las impresionantes alzas bursátiles del año pasado, todavía queda vapor en este tren.

“Los precios de las acciones en el mercado de bienes raíces todavía son muy bajos, al igual que los niveles de actividad desde un punto de vista histórico, por lo tanto, queda un buen recorrido alcista de mediano y largo plazo”, afirma el analista de Sala de Inversión Andrés Cardenal, quien añade que aunque “no va a ser todo color de rosas, a medida que el mercado recupera comenzarán a salir a la venta activos que no estaban en oferta debido a los bajos precios, elevando el inventario.

Un crecimiento saludable para el inicio de construcción de viviendas sería de 1,50 millones de unidades anuales y, si desde 1959 a 2007 no se bajó del millón, en los últimos cinco años el promedio osciló entre 500.000 y 800.000.

Aunque este ajuste era necesario para quemar los excesos de inventario acumulados a mediados de la década del 2000 en plena efervescencia del boom inmobiliario (más tarde burbuja), hoy en día la oferta y la demanda están cerca de alcanzar un equilibrio que podría dar lugar a un constante aumento en los inicios de obras.

Pese a esto, las compras de los inversores se encuentran frenadas debido a tres razones fundamentales. La principal es el temor a que no quede mucho valor por destapar tras las abruptas subidas que tuvieron las acciones líderes del sector en 2012.

Nadie busca invertir antes de que ocurran correcciones significativas. “No sería de extrañar que en algún momento se produzca un ajuste dado que estas acciones han subido mucho durante el último año. Sin embargo, al ser positiva la tendencia de largo plazo, todavía hay potencial alcista en muchas empresas”, asegura Cardenal.

Martínez Burzaco, coincide y agrega que “las acciones del sector están baratas, en términos relativos. A pesar de la fuerte recuperación, sus múltiplos son saludables. Por ejemplo Dr. Horton tiene un P/E de 8,30x y un P/Valor Libro de 2,10x. Son ratios que indican que todavía tienen recorrido“.

No obstante, en los niveles actuales del mercado los analistas destacan que hay que andar con pies de plomo ya que estos papeles “son bastantes pro cíclicos y la explosiva subida de todo el mercado genera cierta cautela en el corto plazo. Cualquier corrección significativa, en torno al 5%, quizás sea aun buen punto de entrada”, agrega el especialista de Inversor Global.

Otra de las razones que frenan las compras de los inversores es la lenta recuperación que viene mostrando el crecimiento de la economía en los Estados Unidos, que se ha tornado en el mayor obstáculo para la industria.

Cardenal destaca que “obviamente, la marcha de la economía de los EE.UU. con sus temas políticos es siempre un riesgo, pero los problemas que puedan surgir serán transitorios, la tendencia de largo plazo es al alza“.

Finalmente, el último escollo que ven los inversores para adquirir estos papeles es la escasez de mano de obra en el sector de la construcción, como recientemente afirmó David Crowe, economista senior de la Asociación Nacional de Constructores, que además señaló que “muchos constructores se quejan de que no encuentran suficiente personal, ni subcontratistas, y son incapaces de obtener la mano de obra necesaria para construir incluso las órdenes (backlog) en sus libros”.

Esto podría ejercer presión en la cadena de abastecimiento disparando los salarios y el precio de las propiedades, pisando a su vez el freno del crecimiento de este rubro y achicar los márgenes operativos brutos de las empresas.

Aunque podría pensarse que todas las acciones del sector acabarán beneficiándose de este retorno a la normalidad, siempre es necesario separar las buenas manzanas de las malas. Entre las apuestas del sector, Martínez Burzaco destaca a la constructora de viviendas de lujo Toll Brothers.

“Se enfoca en un segmento de mayor poder adquisitivo, lo cual le permite obtener mayores márgenes de ganancia por precios más altos. El grupo demográfico al cual apunta tiene muchas ventajas, como mejor calificación crediticia, menores tasas de desempleo y una preferencia por viviendas nuevas en lugar de pre existentes”, resalta.

Por su parte, Cardenal agrega que “financieramente (Toll Brothers) ha tenido mejor performance que muchos de sus competidores, tanto en ventas como en la reducción de deuda y aumentos de rentabilidad”.

Sin embargo, los analistas internacionales sondeados por Thomson/First Call le ven poco margen de crecimiento a sus papeles ya que en promedio estiman un precio objetivo de 37 dólares frente a los 36,42 en los que se encuentra actualmente.

A su vez, Martínez Burzaco también señala entre sus favoritas a “Standard Pacific Corporation (SPF) una pequeña empresa del sector, que tiene una interesante potencialidad, aunque es una acción extremadamente volátil con un beta de 2,40. Sus múltiplos son atractivos: P/E de 6,35x y P/VL de 1,35”.

En esta caso, los especialistas consultados por Thomson/First Call estiman una mejora un poco mayor ya que fijaron un precio objetivo promedio de 8,25 dólares frente a los 7,85 actuales, lo que implica una perspectiva de apreciación del 5,10%.



miércoles, 23 de enero de 2013

Cuidado con el exceso de optimismo

El optimismo de los agentes que participan del mercado, llámese operadores, analistas o inversores, suele ser procíclico en el sentido de que se retroalimenta positivamente en la medida de que las bolsas suben cada vez más.
 
Es una situación a la que estamos acostumbrados a vivir frecuentemente, pero no deja de ser en parte irracional.
 
No es casual encontrar que muchas de las grandes pérdidas de capital tienen su origen en el mal timing de mercado que tienen la mayoría de los inversores que adhieren a la siguiente conducta: compran en los precios más altos y luego venden en los más bajos.
 
El libro de texto indica precisamente lo contrario: "comprar barato y vender caro"...
 
En la actualidad, a mi modo de ver, estamos atravesando una especie de sobreoptimismo extremo en torno a la tendencia alcista que están mostrando las bolsas.
 
Y los titulares de los principales portales web de finanzas así lo reflejan:
 
"Los mercados alcanzan el máximo nivel en cinco años y van por más"...
 
"Se recuperó la totalidad de la pérdida evidenciada durante la crisis subprime"...
 
"Los que tienen una visión bajista del mercado tiran la toalla"...
 
"El índice S&P500 se encamina a quebrar el umbral de los 1.500 puntos"...
 
¿No estaremos omitiendo los riesgos existentes a nivel global que puede afectar negativamente las cotizaciones de las acciones en la actualidad?
 
Evidentemente en estos tiempos siempre vale la pena intentar ser un poco "contrario", al menos por un rato. Y quizás estemos ante una eventual corrección del mercado que pueda estimular algunos grandes negocios.
 
Así como las bolsas estadounidenses están en niveles máximos en cinco años, el índice de volatilidad VIX está en la vereda opuesta, en su nivel mínimo del último lustro.


Creo que en cualquier momento, más pronto de lo que nosotros podamos prever, nos encontraremos con algún cisne negro que puede aguar la fiesta.
 
Por las dudas, es conveniente tener en su cartera instrumentos que maticen estos riesgos: el TVIX o el FAZ pueden ser sugerencias de alto impacto con retornos esperados atractivos.


viernes, 11 de enero de 2013

Acciones bancarias en los EE.UU., ¿buena opción en 2013?

Por Sala de Inversión

Si el sector de la construcción en los Estados Unidos fue la revelación de 2012, lo mejor de todo es que esta bonanza bursátil la comparte con el financiero, otro de los de mejor desempeño gracias a la recuperación de los préstamos hipotecarios y la expansión del crédito de consumo.
De acuerdo con el analista de Sala de Inversión, Andrés Cardenal, el sector financiero se posiciona en un lugar muy favorable para capitalizar la continuidad de la recuperación inmobiliaria este año, particularmente las entidades de gran tamaño.
“Bancos como Wells Fargo (WFC) o JP Morgan (JPM) tienen mayor calidad, y por tanto son más defensivos y estables. Pero por otro lado Bank of America (BAC) y Citigroup (C) al estar muy subvaluados tienen un mayor potencial de ganancias en un escenario de recuperación fuerte para el sector”, señala.
Aunque las instituciones financieras que forman parte del índice S&P 500 avanzaron un 24% en 2012, protagonizando su mayor rally en nueve años, y en términos de valuación se encaminan a alcanzar precios pre crisis 2008, en opinión del economista jefe de Inversor Global, Diego Martinez Burzaco, todavía queda mucho por hacer en términos de actividad de intermediación financiera .
“Las hojas de balances de las entidades han mejorado, pero persisten algunos problemas sin resolver y el mercado de hipotecas todavía tiene un largo camino que recorrer para regularizarse”, explica el expertoa Sala de Inversión América.
Aún en este contexto, las señales de recuperación del sector inmobiliario llevaron a las principales firmas de Wall Street a elevar estimaciones de beneficios un 32% para el cuarto trimestre, la mayor revisión entre las diez industrias del S&P 500.
“Entre las virtudes debemos destacar la sólida posición de caja (especialmente en Estados Unidos), la vuelta al pago de dividendos en efectivo y la posibilidad de iniciar programas de recompra de acciones. Entre los riesgos potenciales hay que considerar la debilidad de la economía de EE.UU., el incremento de la prima de riesgo en la Unión Europea y la exposición de los bancos a bonos de países financieramente complicados (Italia, España, Grecia) ”, señala Martínez Burzaco.
En tanto, Ariel Squeo, Director de ICB Argentina, argumentan que la recuperación del mercado financiero se produjo mucho antes, a partir de mínimos de octubre de 2011, y lo atribuye al retraso que presentaba respecto al resto del mercado, después de desplomarse un 84% en conjunto durante la crisis financiera.
“Cuando cayó el golpe fue muy fuerte y a la hora de recuperar no lo hizo cuando otros sectores lo hicieron. La subida de los últimos meses sólo ha logrado acomodarlo al resto”, destaca y explica que la mejora del negocio inmobiliario es una de las tantas variables que inciden en el desempeño de la industria financiera, pero no es la más importante. “Desde principios del cuarto trimestre de 2012 y las primeras semanas de enero las dos variables más importantes fueron el ‘Fiscal Cliff’ y la decisión del QE3 de Bernanke”, afirma.
Con la temporada de resultados pisando los talones en Wall Street, los drivers del sector a corto plazo serán los balances del cuarto trimestre fiscal, que estrena esta semana Wells Fargo, el cuarto mayor banco estadounidense.
“Habrá que ser cautos respecto a la potencialidad de las cotizaciones a la luz de la fuerte subida evidenciada. En Estados Unidos, midiendo el P/E y otros ratios de solvencia, me inclino por bancos como Wells Fargo o JP Morgan. En Europa, depende de muchos factores, pero iría a lo más seguro, como puede ser un Deutsche Bank o cualquier otro banco alemán”, comenta Martínez Burzaco.
A juzgar por los últimos resultados conocidos los bancos más sólidos fueron Wells Fargo y JP Morgan Chase con aumentos de ganancias del 22% y 34%, respectivamente. En el caso concreto de JP Morgan, los resultados dieron señales de que el banco se está recuperando del escándalo apodado "la ballena de Londres" (London Whale) que generó enormes pérdidas en una cartera de derivados de créditos de casi 6.000 millones de dólares en el primer semestre.
Pero para los que quieren invertir ‘sobre seguro’ las apuestas recaen sobre Wells Fargo. “Sin lugar a dudas es el banco de mayor calidad entre los grandes, que no cometió los excesos de otros durante la burbuja de crédito, y tiene una administración de riesgo más cautelosa que le permitió salir de la crisis mucho mejor posicionado. Hoy en día es líder en negocios como crédito hipotecario en EEUU gracias a que pudo aprovechar las ventas de activos forzadas por parte de sus competidores”, resalta Cardenal.
En tanto, el analista señala que Bank of America (BAC) y Citigroup (C) pueden tener un potencial más alto que las entidades financieras de calidad, dado que están mucho más baratos, aunque todavía estén tratando de limpiar sus balances.
Para que les vaya bien dependen en mayor medida de que el contexto económico los ayude, que de la calidad de sus activos. No obstante, hay quienes mantienen una visión más cautelosa sobre la industria atendiendo a los precios actuales.
“No tomaría una exposición fuerte en el sector financiero porque está en los niveles máximos de los últimos cinco años y de momento tampoco los está superando”, afirma Squeo, quien tampoco percibe razones para la euforia respecto a los resultados del cuarto trimestre que comienza estos días en el sector.
“La comparativa anual para el sector podría ser positiva, pero respecto al trimestre no soy muy positivo. En cuanto a las ganancias el resto del año no creo que sean favorables, teniendo en cuenta que 2013 será año de ajustes, con mayores impuestos, recortes del gasto y menos ayuda por parte de la Reserva Federal que está dejando ver que no continuará la política expansiva al mismo ritmo”, concluye.

martes, 1 de enero de 2013

Como fue el 2012 y qué esperar en 2013

El 2012 ya fue dejado atrás. Un año complicado, sin dudas. Pero con buenas oportunidades de hacer negocios.

La volatilidad provino de muchos frentes a saber:

- Grecia, España e Italia pusieron en jaque la Unión Europea y la supervivencia de la moneda común.

- Estados Unidos no logró salir de un "mediocre" crecimiento económico, generando más incertidumbre de cara al 2013.

- China, el motor del mundo hasta ese momento, mostró una clara desaceleración económica, tendencia que parece comenzar a revertir en el último trimestre de 2012.

- Otras grandes economías mundiales también sintieron el impacto como es el caso de Brasil e India.

A pesar de este contexto, los inversores apostaron a una recuperación global y mostraron cierto optimismo con el manejo de la crisis por parte de las compañías, Así, las acciones avanzaron casi a su mejor ritmo de los últimos tres años y el índice S&P500 finalizó el año con una suba de 12,9%.

También fue un año positivo para las apuestas especulativas que había dado a conocer el 1° de enero de 2012 (ver Mis tres apuestas especulativas para el 2012). En concreto dos de las tres recomendaciones mostraron avances que duplicaron o casi triplicaron al índice como es el caso de Yahoo! (+22,8%) y Netflix (+33,6%). Sólo Research in Motion tuvo un año negativo con una pérdida acumulada de 18,1%.

El 16 de junio de 2012, cuando repasé las apuestas especulativas (ver El repaso de mis apuestas especulativas) agregué a la lista de las anteriores a dos acciones que iban a dar que hablar en los próximos meses: Nokia y Green Mountain Coffee. Desde ese momento a la fecha Nokia subió un 59,2% y Green Mountain un 108,5%.

De estas cinco acciones, para 2013 me quedo con Netflix y RIMM, por diferentes motivos que hacen que mis expectativas se matengan favorables para estos activos. El principal motivo, que toca de cerca a ambos, es un potencial "takeover".

El 2013 será desafiante y vibrante. Juntos compartiremos esta experiencia.